Gigante Dormido en Catamarca

Un hombre convertido en montaña, castigado por la Pachamama, que descansa eternamente a los pies de Tinogasta. Conoce la increíble historia del Gigante Dormido.

La provincia de Catamarca es una de las más ricas en leyendas y constituye uno de los patrimonios culturales más importantes de nuestro país. El mítico cerro de Tinogasta fue la inspiración para una de las historias más destacadas de la región. Diversos poetas y escritores han hablado sobre el gigante de piedra que descansa en tierra de viñateros. 

Cuentan los moradores que, por aquellas épocas, los diaguitas vivían del comercio con ciudades vecinas. La única forma de subsistencia era a través del tráfico de maíz, poroto, choclo, zapallo, papa y tejidos. Por aquel entonces, un gigante habitó las tierras catamarqueñas, pero se convirtió en una amenaza para el pueblo. Se dice que aquel hombre, de inmensas proporciones, castigaba cruelmente a los habitantes impidiéndoles el paso para intercambiar los productos. 

Ignorando la necesidad y el hambre de las personas, el gigante no desistía de su terca actitud llegando a provocar la miseria de la comunidad indígena. Desesperados, los pobladores idearon una forma de terminar con la tiranía de aquel opresor. Cuando llegó el invierno, realizaron una ceremonia para pedirle a la Pachamama que lance un castigo al gigante. La deidad escuchó las súplicas y mandó una tormenta que fue intensificada por el viento zonda. 

El titán fue abatido y finalmente cayó tras luchar arduamente contra las corrientes de aire. Pero esto no fue todo: la Pachamama lo dejó sordo, mudo, ciego y lo hizo vivir en carne propia el hambre al que había sometido a mujeres, hombres y niños. Cansado de luchar contra la corriente, se dejó caer y fue envuelto por las intensas heladas del invierno que lo recubrieron. La Madre Tierra le concedió el sueño eterno convirtiéndolo en piedra. 

Así, aquel coloso decoraría el paisaje de la región tinogasteña en la bella provincia de Catamarca. Algunos oriundos se animan a señalar en la formación montañosa dónde se encuentran su cabeza, su perfil, hay quienes pueden apreciar su amplia frente, nariz y pómulos. Pero lo más notable es su silueta que llega hasta Zapata, donde pueden verse sus pies. 

La leyenda del gigante dormido constituye una de las mayores riquezas del pueblo catamarqueño. Atesora la sabiduría de los pueblos originarios y reivindica los cuentos de antepasados que habitaron aquellos suelos en épocas previas a la colonización. La historia narra la relación entre el hombre y la naturaleza, su vínculo con los dioses y la cosmovisión de aquella época. Se trata de un importante aporte a la cultura para rescatar la presencia de las comunidades indígenas en la Argentina. 

Escrito por: Ma Florencia García

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